La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) inició las operaciones del cierre de semana con una leve caída, en una sesión en la que se espera un bajo volumen de operación por feriado en Estados Unidos. La plaza accionaria local cae de forma marginal en la jornada y perfila una pérdida mensual tras una seman difícil.
El referencial índice S&P/BMV IPC, compuesto por las 35 acciones más líquidas del mercado del mercado local, registra un movimiento negativo de -0.13% y se ubica en 43,043.35 puntos. De sus valores, 24 operan con pérdidas,10 con ganancias y uno no se mueve. El índice inició el mes con 43,337.28 unidades.
Los peores valores en lo que va de la jornada busrátil para el índice son PINFRA, con -2.06%; Megacable, con -1.73%, y la industrial Alfa, con -1.72 por ciento. En las ganancias destacan Fomento Economico Mexicano (FEMSA), con 0.99%; Elektra, con 0.82%, y las acciones de Genomma Lab, con 0.58 por ciento.
La Bolsa Institucional de Valores (Biva), la segunda bolsa de valores del país, también opera con pérdidas. Su índice principal, el FTSE BIVA, registra una caída de -0.28% y se ubica en un nivel de 884.91 unidades. También perfila una pérdida mensual contra su nivel de cierre de octubre, de 890.80 unidades.
Pese al movimiento positivo en la comparación intradía, la divisa local perfila una pérdida mensual acumulada de 32.50 centavos, que son equivalentes a 1.68% contra su último cierre de octubre, de 19.2350 unidades por billete verde.
El peso mexicano opera con ganancias este viernes, en el segundo feriado consecutivo de Estados Unidos, que cerrará temprano por Acción de Gracias y Black Friday. El tipo de cambio se ubica en el nivel de 19.5005 unidades, contra su cierre previo de 19.5600 unidades, con datos oficiales del Banco de México (Banxico).
La paridad se mueve 5.95 centavos en favor del peso o 0.30% tras haber registrado ayer su peor cierre en siete semanas. Pese al movimiento positivo, la divisa local perfila una pérdida mensual acumulada de 32.50 centavos, que son equivalentes a 1.68% contra su último cierre de octubre, de 19.2350 unidades por billete verde.USDMXN Gráfico por TradingView
Los mercados de América Latina se recuperan, luego de que buenos indicadores económicos de Estados Unidos y sus conflictos ideológicos con China fortalecieron al dólar. El peso gana terreno también después de una etapa de sobreventa influenciada por las débiles cifras de la economía local que se emitieron esta semana.
Presiones
Se mantienen algunas presiones sobre el peso, como las dudas sobre la ratificación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Candá (T-MEC) y las apuestas sobre un próximo recorte a las tasas del Banco de México para impulsar la economía, que restaría ventaja al peso en cuanto a diferencial de tasas.
«La ratificación del T-MEC en Estados Unidos avanza lentamente, pero se corre el riesgo de ser una víctima de las elecciones presidenciales de 2020. El peso seguirá presionado por las negociaciones entre Estados Unidos y China, debido a la ley que apoya las protestas en Hong Kong», escribió Alfonso Esparza, de OANDA.
Dólar
El Índice Dólar (DXY), que mide la fortaleza de la divisa estadounidense contra una canasta de seis divisas de referencia, no registra movimiento y se ubica en un nivel de 98.37 unidades. El peso aprovecha el menor volumen de operaciones por el feriado estadounidense y la calma tras las fuertes presiones de la semana.
La brecha salarial entre las mujeres y los hombres que trabajan en la industria del software está acompañada de una brecha de acceso a niveles directivos dentro de empresas y organizaciones.
“En México, la brecha salarial entre mujeres y hombres de la industria de software es abismal”. Ésta fue la conclusión a la que llegó el reporte “¡Igualdad salarial ya!”, elaborado por el capítulo mexicano de la organización internacional Global Shapers.
Según este reporte, en México, las mujeres que se dedican a la programación, la administración de sistemas y otras labores dentro de la industria del software ganan en promedio 30% menos que los hombres. El salario promedio que recibe un hombre dentro de la industria de software es de 37,201 pesos mientras que una mujer percibe alrededor de 28,533 pesos al mesPUBLICIDAD
Esta cifra representa la brecha salarial entre el conjunto total de las mujeres y el de los hombres dentro del sector de software. El reporte de Global Shapers está basado en la Encuesta de Salarios 2017 del sitio especializado Software Gurú, que en años recientes se ha convertido en un referente acerca de los salarios en las distintas funciones dentro del sector del software.
Cuando se compara directamente a los hombres y las mujeres que tienen el mismo cargo, desempeñan las mismas funciones y cuentan con las mismas habilidades, la brecha se reduce a 22 por ciento. Esto puede deberse a que la cifra general de la brecha salarial entre todos los hombres y todas las mujeres en el sector de software refleja una brecha de género más en el entorno laboral: aquella por la que pocas mujeres llegan a un puesto de nivel directivo.
Global Shapers es una iniciativa del Foro Económico Mundial que busca generar acciones para fomentar la igualdad y la inclusión, analizar el futuro del trabajo y combatir el cambio climático. Está compuesta por jóvenes de entre 20 y 33 años agrupados en 408 hubs en 153 países. En México, esta iniciativa ha llegado a cinco ciudades: Aguascalientes, Cancún, Cuernavaca, Culiacán y la Ciudad de México, en donde tiene 50 integrantes.
De acuerdo con Laura Reyes, directora de Global Shapers México, la organización eligió la industria de software porque se trata de un sector representativo de la población, además de que se percibe como una industria moderna. “La industria que está transformando nuestro presente funciona con prácticas del pasado” dijo Reyes.
Desigualdad por varias causas
El reporte de Global Shapers México es el primer paso de la iniciativa #IgualdadSalarialYa. Su misión es impulsar acciones para reducir la violencia económica que se da en contra de las mujeres en el país. Además del reporte, está iniciativa supone la impartición de talleres de habilidades blandas y negociación para hombres y mujeres; así como la promoción de políticas de igualdad salarial en alianza con el sector público, privado y la academia.
Pese a ser minoría, lo que también supone una brecha de acceso, las mujeres que alcanzan puestos ejecutivos son las únicas que logran ver desaparecer la brecha salarial con sus pares hombres. En todos los demás casos, la desigualdad económica se mantiene. Las mujeres con posgrado, por ejemplo, ganan hasta 40.97% menos que sus colegashombres con el mismo nivel de estudios.
Este tipo de ejemplos abunda en el reporte de Global Shapers. Una emprendedora de la industria de software gana, en promedio, 70% menos que su par hombre. Lo mismo le sucede a las profesoras e investigadoras en esta materia y a las consultoras independientes. La situación se exacerba dentro de las dependencias de gobierno, donde una mujer del área de software puede llegar a ganar hasta 121% menos que los hombres.
La única evaluación que matiza la brecha salarial de género dentro de la industria de software es la que refiere al nivel de responsabilidad. Conforme una mujer tiene más personas bajo su responsabilidad en el entorno laboral, la brecha salarial con su par masculino se reduce.
Esta disminución de la desigualdad queda en duda cuando se observa que la gran mayoría de las mujeres trabaja en los niveles más bajos de responsabilidad. Sólo 12% de las mujeres que trabajan en la industria del software alcanza puestos de responsabilidad en los que tiene a más de 16 personas a su cargo, por lo que la mayoría, el otro 88%, nunca llega a ver cumplida esa promesa de igualdad económica.
Para reducir la brecha salarial de género se realizaron varias propuestas desde distintas perspectivas, que van de integrar a mas mujeres en niveles de alta dirección a impartir talleres que preparen a las mujeres en habilidades consideradas blandas (soft skills) como la elaboración de currículums, la negociación de salarios y la práctica de entrevistas laborales.
La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda resaltó que se han bloqueado 5,329 millones de pesos y 9,100 cuentas relacionadas con 868 personas, por lo que se han interpuesto 140 denuncias ante la Fiscalía General de la República.
Marisol Velázquez 29 de noviembre de 2019 El economista.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda entregó al Senado de la República el informe Casa Limpia en el que destaca las acciones emprendidas en los diez primeros meses de 2019.
El documento resalta que se han bloqueado 5,329 millones de pesos y 9,100 cuentas relacionadas con 868 personas, por lo que se han interpuesto 140 denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR).PUBLICIDAD
Señala que en 2018 la UIF se encontraba desmantelada y desvinculada del resto de instituciones regulatorias bancarias y financieras nacionales y extranjeras, además dejó de dar vista a todas las autoridades competentes y se convirtió en cómplice de la impunidad.
En ese sentido, la UIF estableció cinco temas prioritarios; robo de hidrocarburos, trata y tráfico de migrantes, empresas fachadas y factureras, narcotráfico, y corrupción política.
A UIF destaca once casos entre los que se encuentra Odebrecht- Lozoya en el que se bloquearon a 16 personas, se denunciaron 73 millones 531,000 pesos y se dictaron cinco órdenes de aprehensión y un cumplimiento de sentencia contra Emilio Lozoya, quien está prófugo de la justicia.
Otro caso fue la detención del magistrado y abogado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la cual es la primera detención de un magistrado federal en 20 años, la UIF detectó cuentas y montos por encima de sus ingresos reportados.
En el caso fueron bloqueadas 22 personas, se denunciaron 5 millones 72,000 pesos y el magistrado fue denunciado ante la FGR, ante Consejo de la Judicatura Federal y fue suspendido de su cargo.
En el robo de hidrocarburos, la UIF enlistó a “El Marro”, líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, especializado en robo de huachicol, el grupo criminal fue desarticulado, se congelaron 221 millones de pesos, 34 personas físicas resultaron con bloqueos a cuentas y el líder del cartel se encuentra prófugo.
Se informó del caso Populismo en América Latina en el que se identificó una compleja red de empresas entre ellas Grupo TV Promo y Piña Digital para violar normas electorales en el pasado proceso electoral federal.
También el desvío por 150 millones de la Estafa Maestra, utilizando a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y empresas fachadas para sacar los recursos y utilizarlos indebidamente y las acciones de la UIF contra “ El Sony” fundador del de la red internacional de Trata de Personas “Zona Divas”.
La Unidad fue alertada ya que el tratante cuenta con varias averiguaciones previas por delincuencia organizada, explotación sexual, trata de personas, prostitución internacional, entre otros.
La UIF considera necesario realizar ajustes a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita para homologar capacidades y criterios con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
También dar estabilidad a procesos judiciales ante criterios cambiantes, así como la creación de nuevos instrumentos para combatir de manera más efectiva a los delincuentes de cuello blanco y del crimen organizado.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó que falta “un poco más” de trabajo para concretar la ratificación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, además de que su país espera “firmes” reformas laborales para los mexicanos.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó que aún falta “un poco más” de trabajo para ultimar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y ponerlo a votación en el Congreso estadounidense y el Parlamento de su país.
Trudeau hizo este pronunciamiento en el marco de una reunión que sostuvo este viernes con Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y Chrystia Freeland, viceprimera ministra de Canadá, en Ottawa.
“Estoy muy contento de escuchar todos los avances que hacemos; sabemos que todavía hay un poco más de trabajo por hacer, pero eso es con lo que trabajarán hoy con nuestro equipo”, dijo Trudeau.
También destacó que Canadá apoyaba firmemente la reforma laboral de México.
Por su parte, Seade calificó a Freeland como una “negociadora extremadamente competente” y confió en que el T-MEC no solo será un acuerdo muy bueno, sino uno “excelente”.
Ya el Senado de México ratificó el T-MEC el 19 de junio de 2019.
La semana pasada, el presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Richard Neal, afirmó que los legisladores demócratas y la Administración del presidente Donald Trump han avanzado en tres de los cinco temas de negociación para poner a votación el T-MEC.
“Hemos hecho un progreso sustancial en al menos tres de los cinco (temas)”, incluyendo cumplimiento, dijo sin abundar más.
Entre esos asuntos está que el gobierno de México debe garantizar que cumplirá con el respeto a sus propias leyes laborales y ambientales y con sus obligaciones que pactó en general en el T-MEC, a la vez que se deben hacer más inspecciones en las fábricas de México para asegurar el cumplimiento de las leyes mexicanas y del propio T-MEC respecto a la protección y derechos de los trabajadores.
Otro tema es que el gobierno de Estados Unidos debe bajar el periodo de protección de datos de patentes de medicinas biotecnológicas para permitir una entrada más rápida de las medicinas genéricas en el mercado. El T-MEC establece una protección de diez años y las leyes estadounidenses obligan a un periodo de 12 años.
Asimismo, el T-MEC debe permitir que se levante en forma efectiva los paneles de solución de controversias en materia laboral en los casos de acción o inacción sostenida o recurrente en la aplicación de la legislación laboral por parte un gobierno, que afectan al comercio y la inversión.
Los legisladores demócratas piden además que el gobierno de México establezca mayores compromisos ambientales, sobre todo en la zona fronteriza con Estados Unidos. Se podrían pactar más acciones en el ámbito de la cooperación.
N UEVA YORK – La crisis climática y la crisis financiera de 2008 son dos caras de la misma moneda. Ambas nacieron como consecuencia de la misma característica tóxica del modelo económico prevaleciente en el mundo: la práctica de gastar a cuenta del futuro. Proteger a la humanidad tanto de la ruina ambiental como financiera exige una estrategia completamente nueva para el crecimiento –que no sacrifique el mañana en el altar de hoy.
En un sentido, el germen de ambas crisis se puede rastrear hasta un mismo episodio: la creación de un nuevo orden internacional después de la Segunda Guerra Mundial. Las instituciones de Bretton Woods que apuntalaban el orden –el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional- fomentaron una rápida globalización, caracterizada por un marcado incremento de las exportaciones de recursos del Sur Global al Norte Global. El resurgimiento de políticas económicas neoliberales –incluida la eliminación de barreras comerciales, una desregulación de amplio alcance y la erradicación de los controles de las cuentas de capital- a fines de los años 1970 aceleró este proceso.
Si bien este sistema incentivó un crecimiento y un desarrollo económicos sin precedentes, tuvo serios inconvenientes. Las innovaciones financieras sobrepasaron la regulación –o directamente la eludieron-, permitiendo que la industria financiera expandiera su influencia sobre la economía, asumiendo enormes cantidades de riesgo y recogiendo recompensas gigantescas. Eso finalmente condujo a la crisis de 2008, que puso al sistema financiero global al borde del colapso. Considerando que la reforma por la que pasó el sistema fue mínima, los riesgos sistémicos agudos persisten hasta la fecha.
En el frente ambiental, la extracción desenfrenada de recursos destruyó los ecosistemas de los países en desarrollo, alentando al mismo tiempo un consumo acelerado –más fundamentalmente de energía- en el mundo desarrollado. Hoy, a pesar de representar apenas el 18% de la población global, las economías avanzadas consumen alrededor del 70% de la energía del mundo que, en su gran mayoría (el 87%), proviene de combustibles fósiles.
La división Norte-Sur, por ende, está intrínsecamente vinculada a las emisiones de dióxido de carbono. Y, por cierto, ha asomado la cabeza en cada negociación climática de las Naciones Unidas, donde los países que más han contribuido al cambio climático –empezando por Estados Unidos- muchas veces se interponen en el camino de una acción efectiva.
TOKIO – Geografía aparte, Japón y la Unión Europea nunca estuvieron tan cerca. Con los antiguos vínculos transatlánticos europeos bajo presión y China, que plantea tanto un desafío como una oportunidad, la UE ha buscado aliados con ideas afines en el Pacífico. No hay ninguno mejor que Japón.
El vínculo entre la UE y Japón trasciende el mero interés: es una relación basada en valores compartidos de libertad, democracia y libre mercado. Hoy, esos valores están bajo amenaza. Estados Unidos ha decidido hacer negocios con el mundo en vez de liderarlo, mientras China desafía a la democracia en su entorno y reescribe las normas internacionales diseñadas para mantener la paz y la estabilidad mundial.
Frente al revisionismo chino y la retirada mundial de Estados Unidos, Europa carece de la fortaleza geopolítica y la unidad necesarias para asumir el lugar de Estados Unidos como defensora de un orden multilateral basado en normas. Europa necesita entonces amigos como Japón y es momento de acelerar la marcha en la relación bilateral.
Afortunadamente, la UE y Japón ya han realizado importantes preliminares. Su reciente acuerdo de libre comercio, junto con una creciente asociación estratégica, están enviando señales a los aislacionistas en todas partes. Unas 74 000 compañías de la UE — 78 % de ellas, pequeñas empresas— actualmente exportan a Japón y 550 000 personas en el bloque trabajan para empresas japonesas. El acuerdo comercial entre dos de los cuatro mayores mercados del mundo fortalecerá entonces una relación rentable para ambos.
Europa y Japón deben ahora aprovechar esto con de iniciativas conjuntas en áreas de interés compartido. En especial, destacan cuatro áreas: el comercio internacional, las normas sobre datos y tecnología digital, la inversión en África y la conectividad en Asia.
El primero de estos temas tiene que ver con la Organización Mundial del Comercio, que necesita urgentemente una reforma. Es cierto, los principios de la OMC siguen sólidos, a pesar de lo que manifiestan algunos líderes en el mundo. Pero la maquinaria de esa organización debe actualizarse frente a los intentos de China por reescribir las normas mundiales para que sus monolitos respaldados por el Estado puedan dominar sectores industriales a través de Asia, África y Europa. Estados Unidos, mientras tanto, respondió instigando guerras comerciales que sólo generaron perdedores económicos. El acuerdo comercial entre la UE y Japón, en cambio, muestra que existe un camino más positivo que mejorará el crecimiento.
NUEVA YORK – Este año no asistí a las reuniones anuales de octubre del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en Washington. En vez de eso, leí con atención los informes sobre el encuentro y hablé con personas que estuvieron allí y a quienes respeto. Me he formado a resultas de ello una idea sombría del futuro de la economía global. En particular, los problemas que ya existen en relación con la credibilidad y eficacia de las instituciones multilaterales se agravan por una perspectiva de debilidad continua y presiones de fragmentación.
No hay duda de que el FMI y el Banco Mundial tienen un poder de convocatoria fuerte, acaso único. Sus reuniones anuales atraen a los principales funcionarios de las áreas de economía y finanzas de más de 180 países, además de un número mucho mayor de representantes del sector privado. Es un encuentro mundial excepcional, no sólo para el intercambio de ideas entre los funcionarios sino también para la interacción corporativa.
Pero estos últimos años, las reuniones oficiales han cedido protagonismo a una cantidad creciente de eventos paralelos, lo que disminuyó en forma notable el aporte del encuentro a una mejor formulación de políticas. De hecho, este año no pude hallar una sola persona que haya prestado mucha atención a un producto fundamental de las reuniones: los comunicados de las principales comisiones de formulación de políticas de ambas instituciones.
BERLÍN/LA HAYA – La eurozona enfrenta desafíos económicos inmensos. Alemania y los Países Bajos (que en conjunto equivalen al 35% del PIB de la unión monetaria, y cuentan con amplio margen de maniobra fiscal) deben ponerse a la vanguardia de la respuesta.
El mayor desafío inminente (y no sólo para la eurozona) es la escalada de la crisis climática, que demanda una reestructuración económica integral, incluida una reforma de los sistemas energéticos, de la infraestructura de transporte y de las prácticas agrícolas. Este proceso irá acompañado por otro gran desafío: la adaptación a la Cuarta Revolución Industrial que está teniendo lugar, caracterizada por un veloz desarrollo de tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial, la nanotecnología, la computación cuántica y la tecnología de redes.
Esas transformaciones no se darán solas. Los gobiernos deben tomar la delantera, mediante la implementación de programas de inversión pública a gran escala, coordinados y con visión de futuro.
Europa ya va con atraso: China y Estados Unidos ya invierten mucho más que ella en innovación, lo cual refleja el papel central de la economía y de la tecnología en la competencia geopolítica moderna. En el mundo actual, el único modo de que Europa proteja su soberanía estratégica es mediante un rápido aumento de la inversión en innovación, educación y modernización económica.
Los frutos de esa inversión no tardarán en aparecer. Hoy en la eurozona hay un empeoramiento de indicadores económicos clave, debido en gran medida a factores que están fuera de su control, como la guerra comercial sinoestadounidense, las tensiones en Medio Oriente y el Brexit. La posibilidad de una recesión es muy real.
No se puede esperar que el Banco Central Europeo lidere la resistencia a una desaceleración, como ha hecho desde la última crisis. El BCE prácticamente agotó su arsenal de política monetaria (los tipos de interés se mantienen en mínimos históricos) y una reiteración del compromiso formulado en 2012 por el entonces presidente del BCE, Mario Draghi, de hacer “lo que sea necesario” para proteger el euro carecería de credibilidad para tranquilizar a los mercados, como hizo la primera vez.
NUEVA YORK – En mayo y agosto de este año, sendas escaladas en el conflicto comercial y tecnológico entre Estados Unidos y China sacudieron las bolsas y hundieron los rendimientos de los bonos a mínimos históricos. Pero ya pasó; después de eso, los mercados financieros han vuelto a la euforia. Las acciones estadounidenses y de otros países siguen una tendencia ascendente, e incluso se habla de un potencial sobrecalentamiento. Los mercados se entusiasman con las posibilidades de “comercio de reflación”, en la esperanza de que la reciente desaceleración global ceda paso en 2020 a una aceleración del crecimiento y a una inflación más firme (un entorno favorable a las utilidades y a los activos de riesgo)
Este repentino paso del rechazo a la aceptación del riesgo es reflejo de cuatro hechos positivos. En primer lugar, es probable que Estados Unidos y China alcancen un acuerdo en “fase uno” que evite al menos en forma temporal una futura escalada de su guerra comercial y tecnológica. En segundo lugar, pese a la incertidumbre en torno de la elección del 12 de diciembre en el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson consiguió al menos un acuerdo tentativo con la Unión Europea para un “Brexit blando”, y las chances de que el RU se vaya del bloque por las malas se han reducido considerablemente.
En tercer lugar, Estados Unidos mostró contención ante las provocaciones iraníes en Medio Oriente; el presidente Donald Trump se dio cuenta de que responder con ataques quirúrgicos en Irán podía dar lugar a una guerra declarada y a una grave escalada de precios del petróleo. Y finalmente, la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco Central Europeo y otros bancos centrales importantes adoptaron una política monetaria más expansiva, en previsión de la posible aparición de vientos de frente geopolíticos. El hecho de que los bancos centrales acudan una vez más al rescate lleva a que incluso pequeños “brotes verdes” como la estabilización del sector fabril estadounidense y la resiliencia del crecimiento del consumo y los servicios se tomen como preanuncio de una nueva expansión global.
Pero hay muchos indicios que hablan de que no todo anda bien en la economía mundial. Para empezar, datos recientes de China, Alemania y Japón sugieren que la desaceleración continúa, aunque haya perdido algo de fuerza.
En segundo lugar, aunque Estados Unidos y China acuerden una tregua, es casi seguro que el actual desacople de las dos economías más grandes del mundo volverá a acelerarse después de la elección estadounidense en noviembre del año entrante. En el mediano a largo plazo, lo mejor que puede esperarse es que la nueva guerra fría en ciernes no se convierta en una “guerra caliente”.