La Secretaría de Economía emitió este viernes una alerta para los ciudadanos, luego de recibir denuncias contra personas que ofrecen una supuesta inscripción al programa de ‘Tandas para el Bienestar’ a cambio de dinero.
«Se hace un atento llamado a la población para que no se deje engañar por personas que pretenden defraudar a la gente», indica la dependencia en un comunicado.
Asimismo, explica que para acceder al Programa de Microcréditos para el Bienestar, mejor conocido como ‘Tandas para el Bienestar’, no se cobra.
La secretaría explica que desde finales de 2018 se realiza trabajo de campo para ubicar a los posibles beneficiarios del programa, a través de la recopilación de información de los ciudadanos. Para esto se realizan visitas y, en estas, no se realiza cobro alguno, apunta.
«Estos registros son procesados entre la Secretaría de Economía y la Secretaría del Bienestar, de tal forma que tiempo después se realizan visitas por parte del personal de la Secretaría del Bienestar directamente a los domicilios de las zonas de cobertura para verificar la información proporcionada con anterioridad», detalla.
En ese sentido, si el ciudadano continúa interesado en recibir el apoyo, se le entrega una orden de pago para que pueda recibir el cobro del apoyo.
La producción de petróleo de Arabia Saudita fue recortada a la mitad después de que este sábado una serie de ataques con drones explosivos golpeó el ‘corazón’ de la industria petrolera del reino e incendió la planta de procesamiento de crudo más grande del mundo.
Rebeldes hutíes en Yemen, que son apoyados por Irán y ya habían lanzado algunos ataques a blancos saudíes, se adjudicaron los ataques. Ante esto, Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, señaló, en su cuenta de Twitter, que no hay evidencia de que los ataques provinieron de Yemen.
La petrolera Saudi Aramco tuvo que reducir su producción en aproximadamente cinco millones de barriles al día como medida de precaución después del ataque a su planta en Abqaiq, según el testimonio de una persona enterada del asunto.
La mayor parte de la producción se reestablecerá en las próximas 48 horas, dijo la fuente que pidió no ser identificada.
Este es el ataque más grande contra la infraestructura petrolera de Arabia Saudita desde que el entonces presidente de Irak, Saddam Hussein, ordenara el disparo de misiles tipo Scud durante la Guerra del Golfo.
Este operativo revela la vulnerabilidad de una red compuesta por campos petroleros, ductos y puertos que suministran el 10 por ciento del petróleo a nivel mundial.
Una interrupción prolongada de la actividad en Abqaiq, donde se procesa el crudo de varios de los campos petroleros más grandes del país antes de ser enviado a las terminales de exportación, sacudiría el mercado energético mundial.
«Abqaiq está en el corazón de todo el sistema y ellos acaban de tener un infarto», explicó Roger Diwan, un observador veterano de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y quien trabaja como consultor para IHS Markit. «Desconocemos la gravedad del ataque».
Una fotografía satelital de un sistema de la NASA publicada este sábado mostró una enorme columna de humo que se extiende más de 80 kilómetros sobre Abqaiq. Cuatro columnas adicionales al sudoeste aparecen cerca del campo petrolífero de Ghawar, el más grande del mundo. Si bien ese campo no fue atacado, su crudo se envía a Abqaiq y el humo podría indicar una quema. Cuando una instalación se detiene repentinamente, el exceso de petróleo y gas natural se quema de manera segura en grandes chimeneas.
Los ataques serealizaron con 10 drones y se produjeron tras una cooperación de inteligencia de personas dentro de Arabia Saudita, informó la agencia de noticias Saba dirigida por los rebeldes, citando al portavoz de los hutíes, Yahya Saree.
«Nuestras próximas operaciones se expandirán y serán más dolorosas mientras el régimen saudí continúe su agresión y bloqueo» en Yemen, dijo.
Los campos y oleoductos de Arabia Saudita han sido blanco de ataques durante el año pasado, a menudo con drones, en su mayoría reclamados por rebeldes yemeníes. Las tensiones en el Golfo Pérsico, que enfrenta a Arabia Saudita y sus aliados, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, contra el enemigo regional Irán, han puesto de manifiesto el riesgo para el suministro mundial de petróleo.
El ataque de hoy es el más grande y sofisticado hasta la fecha. Las fuerzas hutíes han utilizado vehículos aéreos no tripulados de pequeño y mediano tamaño en diversos roles, según un informe de Naciones Unidas. Algunos están cargados con municiones para su uso como ‘drones kamikaze’ con un alcance de hasta mil 500 kilómetros.
Los rebeldes hutíes de Yemen han luchado contra una coalición liderada por Arabia Saudita desde 2015, cuando las fuerzas del Golfo intervinieron para restaurar al Gobierno del presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi después de que los hutíes capturaron la capital, Sana’a. El conflicto ha matado a miles de personas y ha causado una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Los ataques se producen mientras Aramco, oficialmente conocida como Saudi Arabian Oil, está acelerando los preparativos para presentar una oferta pública inicial. El gigante de la energía ha seleccionado bancos para la venta de acciones y podría cotizar tan pronto como en noviembre, dijeron personas familiarizadas con el asunto.
Khurais es la ubicación del segundo campo petrolero más grande de Arabia Saudita, con una capacidad de producción de 1.45 millones de barriles por día.
Abqaiq alberga la instalación de procesamiento de petróleo y la planta de estabilización de petróleo crudo más grande del mundo, y tiene una capacidad de procesamiento de petróleo crudo de más de 7 millones de barriles por día, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.
«El mercado se dará cuenta de un corte de suministro tan grande y se abrirá con fuerza», dijo Amrita Sen, analista jefe de petróleo de la consultora Energy Aspects Ltd. en Londres. «Por supuesto, si la producción puede reanudarse rápidamente, la recuperación será de corta duración».
Los precios del crudo se dispararon más del 19 por ciento después de que un ataque con drones en una instalación petrolera de Arabia Saudita frenó aproximadamente el 5 por ciento de los suministros mundiales.
Los precios de Brent subieron hasta 11.73 dólares, para llegar a 71.95 dólares por barril en las primeras operaciones en Singapur. El productor estatal de energía Saudi Aramco perdió alrededor de 5.7 millones de barriles por día de producción el sábado después de que 10 drones atacaron la instalación de procesamiento de crudo más grande del mundo en Abqaiq y el segundo campo petrolero más grande del reino en Khurais.
Para los mercados petroleros, es la peor interrupción repentina de la historia, superando incluso la pérdida de suministro de petróleo kuwaití e iraquí en agosto de 1990, cuando Saddam Hussein invadió a su vecino. También excede la pérdida de producción de petróleo iraní en 1979 durante la Revolución Islámica, según datos del Departamento de Energía de Estados Unidos.
«La economía global no puede permitirse el aumento de los precios del petróleo en un momento de desaceleración económica», dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de productos básicos de Saxo Bank A/S en Copenhague, por correo electrónico.
Arabia Saudita puede reiniciar un volumen significativo de la producción de petróleo detenida en cuestión de días, pero necesita semanas para restaurar la capacidad de producción total, dijeron personas familiarizadas con el asunto.
El reino, o sus clientes, pueden usar reservas para mantener el flujo de suministros de petróleo a corto plazo. Aramco podría considerar declararse incapaz de cumplir con los contratos de algunos envíos internacionales si la reanudación de la capacidad total en Abqaiq lleva semanas.
El sábado, la producción de petróleo de Arabia Saudita fue recortada a la mitad después de que este sábado una serie de ataques con drones explosivos golpeó el ‘corazón’ de la industria petrolera del reino e incendió la planta de procesamiento de crudo más grande del mundo.
Rebeldes hutíes en Yemen, que son apoyados por Irán y ya habían lanzado algunos ataques a blancos saudíes, se adjudicaron los ataques. Ante esto, Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, señaló, en su cuenta de Twitter, que no hay evidencia de que los ataques provinieron de Yemen.
La petrolera Saudi Aramco tuvo que reducir su producción en aproximadamente cinco millones de barriles al día como medida de precaución después del ataque a su planta en Abqaiq, según el testimonio de una persona enterada del asunto.
Los inversionistas confían en la consolidación a futuro de Petróleos Mexicanos (Pemex), declaró este viernes el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la colocación de deuda de la compañía.
«Salió muy bien Pemex de esta operación porque los inversionistas están bien informados y saben que Pemex se va a consolidar porque es una empresa con mucho futuro, de alta rentabilidad«, explicó.
El jueves, la empresa productiva del Estado colocó deuda en el mercado internacional por un valor de 7 mil 500 millones de dólares. De acuerdo con información de la compañía, se registró una suscripción de 5.1 veces.
La emisión de los bonos contó con participación de inversionistas de Estados Unidos, Europa, Asia, Sudamérica y Medio Oriente.
La operación, que forma parte de la estrategia de refinanciamiento de deuda que se anunció el miércoles, se dividió en tres bonos de siete, 10 y 30 años.
La petrolera nacional colocó 3 mil millones de dólares en bonos de 30 años con un rendimiento de 7.7 por ciento; 3 mil 250 millones de dólares en instrumentos a 10 años y mil 250 millones de dólares en bonos a siete años.
López Obrador resaltó dicho dato, al asegurar que el resultado de la operación «rompió los pronósticos».
«Imagínense que Pemex sale al mercado a ofrecer bonos por 7 mil 500 millones de dólares y no se llega ni siquiera a los 5 mil, ofrecen 3 mil. ¿Cómo estaríamos el día de hoy?», subrayó.
BBVA México, Fomento Social Citibanamex y Fundación Kaluz ‘unieron fuerzas’ y entregaron la décima octava escuela del proyecto que tiene como objetivo reconstruir 25 centros educativos afectados por los sismos que sacudieron al país durante en 2017. El monto total a este proyecto sumará 360 millones de pesos.
En esta ocasión, el plantel entregado fue la Escuela Normal 4, y la preparatoria anexa, ubicada en Ciudad Nezahualcóyotl en el Estado de México. Para esta escuela el presupuesto total fue de 26 millones de pesos. En este plantel se realizó una reconstrucción total de dos edificios, la rehabilitación de 10 más, así como reequipamiento físico y tecnológico.
El vicepresidente y director general de BBVA México, Eduardo Osuna Osuna, resaltó que este acto es muestra de que la iniciativa privada, y como parte de ella la banca, puede estar unida en beneficio de miles de mexicanos que requerían ayuda.
Ernesto Torres Cantú, director general de Citibanamex, destacó el trabajo en equipo entre ambas instituciones financieras, con el objetivo de sumar esfuerzos en una situación de emergencia a favor de la educación.
El dinero se usará para evaluar áreas de gas y aceite shale con recursos prospectivos por 60,200 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.
El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador entregará 5,200 millones de pesos (mdp) a Petróleos Mexicanos (Pemex) para campos petroleros con recursos no convencionales que requieren fractura hidráulica, técnica conocida como fracking.
Pemex Exploración y Producción (PEP)contempla un proyecto de inversión de aceite y gas lutitas, cuyo flujo estimado para el próximo año asciende a 5,204 mdp, de acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2020.
El proyecto abarca las provincias petroleras de Sabinas, Burro-Picachos, Burgos, Tampico-Misantla, Veracruz y Chihuahua, según el documento.
Su objetivo es evaluar los plays no convencionales de aceite y gas en lutitas (shale) de edad cretácico y jurásico.
Los recursos prospectivos de este proyecto se estiman en 60,200 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.
López Obrador criticó el fracking durante su primer año de gobierno, incluso explicó que durante su administración no se utilizará dicha técnica porque México enfrentaría problemas de agua.
Senadores de Morena presentaron una iniciativa para prohibir dicha técnica, que significaría la renuncia de 195,000 barriles diarios de crudo para Pemex, quien lucha por estabilizar su producción petrolera.
El presidente AMLO mostró que en una compra hecha en octubre de 2017 se gastaron más de 1 mdp en artículos de higiene personal.
Para recordar cómo era el dispendio en el “periodo neoliberal”, el presidente Andrés Manuel López Obrador exhibió dos compras de artículos de higiene que se hicieron para el avión presidencial durante el sexenio de su antecesor, Enrique Peña Nieto.
En una compra hecha el 27 de octubre de 2017, se gastaron en total 1 millón 74,670 pesos en miles de artículos de la siguiente forma:
$47,528.40 en 1,164 rastrillos desechables.
$41,225.82 en 1,247 piezas de pasta y cepillos dentales
$157,852.80 en 486 piezas de agua de tocador para dama marca Carolina Herrera
$242,300.80 en 746 piezas de agua de tocados para caballero marca Carolina Herrera
$70,435.20 en 1,265 piezas de gel fijador para caballero
$36,627.00 en 1,263 esponjas lustradoras
$16,208.10 en 1,215 cortauñas
En otra compra, hecha el 6 de julio de 2018, se destinaron 216,804 pesos para papel de baño y jabón:
$181,424.00 para 400 cajas de papel higiénico blanco, con 6 rollos cada una
$24,360.00 para 70 cajas de papel higiénico mini rollo blanco, cada caja con 6 rollos
$11,020.00 para 100 galones de detergente neutro concentrado, biodegradable, “especialmente diseñado para la limpieza de manos y cuerpo”
En su conferencia de prensa matutina, López Obrador indicó que se tienen las factura para respaldar la información y condenó las compras.
“El sistema político denominado neoliberalismo (…), el régimen neoliberal impuesto desde hace 36 años, tiene como característica principal la corrupción, 36 años de saqueos, de abusos, de derroche, de utilizar el presupuesto para beneficio de minorías y dejar al pueblo en desamparo, eso es lo que estamos cambiando, esto nunca más va a suceder”, afirmó.
Aunado a esto, el mandatario detalló que la información de esas compras no eran públicas bajo el pretexto de “seguridad nacional” y eran manejadas por el Estado Mayor Presidencial.
Desde que inició su administración, López Obrador puso en venta el avión presidencial y encargó esa transacción a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).
El gobierno mejoró sus expectativas macroeconómicas para 2020, al estimar un mayor crecimiento del PIB y una inflación que esté de vuelta en la meta objetivo del banco central.
El gobierno mejoró sus expectativas macroeconómicas para 2020, de acuerdo con el Paquete Económico del próximo año, al estimar un mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y una inflación que esté de vuelta en la meta objetivo del banco central.
De acuerdo con el documento que entregó esta tarde el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prevé que la economía nacional crecerá en un rango de 1.5-2.5% en 2020, dato ligeramente mejor al previo, que era de 1.4-2.4%.
Asimismo, el pronostica que para el cierre del próximo año la inflación anual sea de 3.0%, igual a la proyectada por el Banco de México (Banxico) para el cuarto trimestre, como lo señaló en su reciente Informe Trimestral.
Hace unas semanas, el presidente de México señaló que el pueblo está “feliz, feliz, feliz”, ante los avances que ha logrado su administración en aspectos como salud, desarrollo social y otros aspectos.
Fuente de paquete económico
No obstante, también modificó a la baja algunas previsiones, como el precio para la mezcla mexicana de exportación. Para 2020 proyecta que el barril cueste 49 dólares, cifra menor a los 55 contemplados en los Precriterios Generales de Política Económica, divulgados en abril pasado.
La plataforma de producción se estima en 1.951 millones de barriles de petróleo diarios, ligeramente superior a los 1.916 previstos en abril pasado.
El gobierno también redujo su meta de superávit primario a un 0.7% del PIB desde un 1.0% para 2019, según el proyecto de presupuesto.
En lo que respecta al tipo de cambio, el documento estima que se de 20 pesos por dólar el próximo año, en línea con lo estimado previamente, y por encima de los 19.54 en los que opera actualmente en el mercado interbancario.
“Se estima que el fortalecimiento del mercado interno, la creación de empleos, el repunte del crédito y la inversión en infraestructura pública y privada generen un mayor dinamismo durante el año”, señaló Hacienda en un comunicado.
Para el 2019 se estima que el crecimiento del PIB se ubique entre 0.6 y 1.2%, señaló el documento, y anticipa que el crecimiento en la segunda parte del año se verá impulsado por un mayor gasto corriente y de inversión pública, por las acciones para impulsar la economía anunciadas en julio, y por mayores oportunidades de inversión por la expectativa de la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos de América y Canadá (TMEC) por parte de los congresos de estos últimos dos países.
“Asimismo, se espera que el consumo y las exportaciones no petroleras contribuyan a la recuperación de la actividad económica, éstas últimas impulsadas por el comercio con Estados Unidos, y que el relajamiento monetario a nivel internacional y la reducción en la tasa objetivo del Banco de México generen condiciones más favorables para el consumo de bienes duraderos y la inversión”.
Por otro lado, el gobierno realiza acciones para generar mayor certidumbre, entre las que se incluye la solución de las controversias para reiniciar la operación de los gasoductos detenidos, destaca en la “Iniciativa de Decreto por el que se expide la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2020”, que forma parte del Paquete Económico entregado esta tarde.
Por otro lado, el gobierno realiza acciones para generar mayor certidumbre, entre las que se incluye la solución de las controversias para reiniciar la operación de los gasoductos detenidos, destaca en la “Iniciativa de Decreto por el que se expide la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2020”, que forma parte del Paquete Económico entregado esta tarde.
El presupuesto del próximo año contempla un gasto de 6.96 billones de pesos. Los ingresos se componen de 5.51 billones provenientes de ingresos presupuestales, y 584.4 mil millones de financiamiento.
El 74.2% de los ingresos totales estimados para el 2020 provienen del cobro de impuestos, de acuerdo con el LACEN-UNAM.
El Paquete Económico para el Ejercicio Fiscal 2020 que propuso el gobierno de Andrés Manuel López Obrador es una iniciativa recaudatoria, con incrementos en el gasto social y basada en la austeridad, de acuerdo con especialistas.
“Está elaborado bajo principios de una austeridad republicana y esto invita a tener una mayor disciplina en todo el ámbito fiscal, mantener la transparencia y eficacia… Es una reforma recaudatoria”, comentó Ariana Martínez, integrante de la Comisión de Desarrollo Fiscal 2 del Colegio de Contadores Públicos de México.
Con este Paquete Económico se esperan recaudar 3.4 billones de pesos por impuestos, lo cual representa el 74.20% del ingreso total estimado para 2020, destacó Ignacio Martínez, coordinador de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN-UNAM), en un documento.
“La política económica para 2020, que tendrá un corte netamente social y de inversión pública -ya que el gasto orientado a programas sociales que permitirán reducir las desigualdades económicas y sociales-, es de corte tributario”, indicó el especialista.
El paquete económico privilegia el gasto para programas como el seguro de vida para madres jefas de familia, 3×1 para migrantes, de empleo temporal, atención a jornaleros, pensión para el bienestar de las personas con discapacidad permanente y para los adultos mayores, Jóvenes Construyendo el Futuro y otros.
“El gobierno no debe cometer el mismo error, resultado de la austeridad, combate a la corrupción y de ajuste presupuestal que en el primer semestre de 2019 provocó subejercicio en inversión pública, lo cual contrajo el gasto público en 4.5%”, señala el análisis del LACEN.
El gobierno espera un crecimiento de entre 1.5% y 2% para el 2020, de acuerdo con los establecido en el Paquete Económico.
De Francisco Coll Morales 11 de septiembre de 2019
El plan recoge un gran elenco de nuevas políticas de austeridad que rebajan el gasto. Sin embargo, la gran dependencia de la proyección de ingresos puede poner en riesgo su materialización.
Con la reciente publicación del paquete económico para 2020 de AMLO, muchos medios han llenado sus portadas con las distintas reformar que, para el presidente, son fundamentales para encauzar esa corriente de crecimiento que tanto necesita la economía mexicana. En medio de una desaceleración económica que no solo sacude a la economía azteca, sino que, a su vez, sacude a casi la totalidad de sus economías en su conjunto –variando la intensidad en las distintas economías-, el presidente se propone uno de los planes presupuestarios más ambiciosos de la historia mexicana.
Y es que así lo han definido en el consenso de analistas mexicanos. Para la gente, el plan de AMLO basa su premisa en una política de austeridad, relajando, por supuesto, los incrementos de deuda y saneando, de esta forma, las cuentas públicas. Para AMLO, el peso que tenía el estado en la economía era excesivamente elevado, objeto que le ha llevado a querer reducir ese gasto, pudiendo reducir así ese déficit primario que, para el propio presidente, se traducirá en un superávit primario del 0,7%. Un superávit que cae del 1% al 0,7%, situándose en un nivel cercano al de años anteriores y reflejando esa diferencia positiva entre los ingresos y los gastos del país.
De acuerdo con el plan presupuestario, el plan de gasto federalizado, con un gasto de cercano a los 1,9 billones de pesos, supone el 31,7% del gasto neto total para 2020. Un gasto que se incrementa respecto al gasto de años anteriores, pero que AMLO pretende compensar con los recortes que, como comentábamos, se pretende hacer en determinadas partidas presupuestarias, así como con ese incremento en materia fiscal, donde se pretende recaudar más por la mayor regulación fiscal en el país. En resumen, un gasto que representa el 7,5% del PIB en el país.
Por lo que a la deuda respecta, el presidente ha dicho que no pretende incrementar los niveles de deuda en el país, que ya se dispararon en años anteriores hasta rozar el 50% del PIB. Sin embargo, tampoco habla de una gran reducción de esta. De acuerdo con los presupuestos, se propone que la deuda en el sector público registre un incremento del 4,2% respecto a los niveles de endeudamiento aprobados en el año vigente (2019). Unos niveles de financiación para el sector público que sitúan este gasto en una representación cercana al 2,6% en términos de Producto Interno Bruto (PIB).
Para AMLO, la inversión también ha sido objeto de modificación. El nuevo plan presupuestario tampoco se olvida de recoger un incremento en la inversión en el país, pues cuenta con unos incrementos que alzan el monto hasta los 760.000 millones de pesos, incrementando la cuantía en un 2% y llevándola hasta el 2,8% en materia de gasto/PIB. Sin embargo, en el caso de la inversión pública, esta si ha sufrido el recorte característico que comentaba AMLO que iba a percibirse en su plan presupuestario, ejecutando un descenso del 5% para esta partida.
Con motivo de lograr sus fines sociales, el presidente y su equipo de Gobierno también han contemplado un incremento para los presupuestos con fines de desarrollo social del 2,7%. Algo que era de esperar en un presidente que se caracteriza por su faceta social y solidaria, pero que, al observar el incremento en materia de desarrollo económico, el incremento registrado es escasamente del 0,1%, lo que contempla un incremento más moderado para esta partida. No obstante, debemos ser conscientes, como siempre he comentado, de que no podemos contar con desarrollo social sin desarrollo económico. Algo que, al observar los presupuestos, cuestiona la viabilidad de estos.
Para el presidente, la economía mexicana pretende repuntar del 0,1% registrado durante el primer semestre del año, al 2% para el segundo año de mandato del presidente. Unos ritmos de crecimiento que, bajo mi criterio, pecan de un alto grado de optimismo injustificado. México es un país que aún cuenta con grandes vulnerabilidades por corregir y, lloviendo sobre mojado, nos encontramos con un crecimiento de la economía mundial que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y los principales organismos multilaterales, pretende registrar una moderación que lo lleve al 3,5%. Esto es un gran reto para el presidente, pues los presupuestos tratan recortes en determinados estímulos que, como decía, cuestionan que esa proyección en los crecimientos pueda materializarse finalmente.
Unos crecimientos que el presidente pretende acometer con el trabajo del gobierno, ya que cuenta con un alza en los presupuestos destinados a la función de gobierno del 11,4%. El mayor incremento en los presupuestos respecto al plan presupuestario de 2019. Para AMLO, recuperar la producción de petróleo de Pemex es una de sus inversiones más deseadas, pretendiendo aumentar los ingresos gubernamentales que le lleven a cosechar ese mayor crecimiento económico. Sin embargo, debemos ser cautelosos con esta estimación de ingresos, pues una sobreestimación de estos puede llevar al país a registrar un déficit de no ingresarse lo proyectado y acometer lo presupuestado.
Recordemos que el presidente contempla la no subida, ni bajada, de impuestos. No obstante, el, ya mismo, garantiza una mayor eficiencia en materia de ingreso fiscal. Para ello pretende acabar con los niveles de corrupción en el país, así como con las ventajas fiscales de las que se aprovechaba el sector privado. Para AMLO, la lucha contra la evasión impositiva es la clave para recaudar más. Es cierto que hay margen para trabajar y que la mejora puede verse rápidamente de mejorarse el sistema, sin embargo, seguimos supeditando aspectos clave a ingresos que, hasta ahora, son únicamente suposiciones; otro ejemplo de una ficción a esperas de verse materializada. Hablamos de que el presidente sigue basando su propuesta presupuestaria en suposiciones de ingresos que pueden, o no pueden, cumplirse y que, como ha ocurrido en años predecesores, no cuentan con el apoyo de la inversión pública en materia de infraestructuras.
El plan presupuestario, observado en su conjunto, contempla una serie de recortes en casi todos los aspectos de gasto. Un gran elenco de partidas presupuestarias ha sufrido ese tajante recorte del mandatario que, como es su intención, pretende sanear las cuentas públicas y moderar un presupuesto conservador que lleve a México a crecer sin desvíos que puedan incurrir en déficits presupuestarios. Sin embargo, como digo, recordemos que pretende financiar casi todo el plan presupuestario con los ingresos proyectados, poniendo en riesgo al país de darse alguna desviación, o incumplirse sus objetivos, en materia de ingresos para el país; precisando así de auditoría permanente para corregir esas posibles desviaciones.
Un programa ambicioso, pero que, a su vez, contempla los desequilibrios en materia macroeconómica, relajando las tensiones con los no incrementos de la deuda y los recortes de gasto. En resumen, un paquete sin sobresaltos que pongan el país en peligro, pero con ciertos riesgos –entre los que se contempla la fragilidad fiscal del país que menos impuestos recauda de la OCDE- que, de incumplirse, llevarían a AMLO al incumplimiento de sus expectativas. A su vez, tampoco podemos ser tan optimistas como afirma ser el presidente, pues hay variables como el crecimiento económico a nivel mundial que, por razones de peso, lastren el crecimiento económico para México en los próximos años, produciendo ese incumplimiento del que hablamos y provocando las pertinentes desviaciones en el plan, que, por otro lado, no las contempla.
En resumen, unas políticas austeras, pero que a su vez contemplan un alto grado de arriesgada ambición. El presidente López Obrador ha basado sus planes presupuestarios en una reducción parcial y un conservadurismo de las cuentas públicas, pero sigue dando por supuesto muchos factores que, bajo mi criterio, poseen un importante componente dubitativo. Aún queda mucho trabajo por hacer en el país y, pese a que los presupuesto doten de mayor margen por la reducción del gasto, siguen contando con ese factor determinante que supone la ejecución de unas políticas que, como decía siguen muy supeditadas al correcto crecimiento económico. En un resumen general, unos presupuestos sin sobresaltos, pero con ese componente de riesgo e incertidumbre que, justamente, define la economía mexicana en los últimos meses.